Placa base BIGTREETECH Kraken – Actualización de rendimiento excepcional
La placa base BIGTREETECH Kraken ofrece un rendimiento excepcional y versatilidad para tus necesidades de impresión 3D. Esta avanzada placa base está diseñada específicamente para su uso con BTT PI Raspberry Pi y las impresoras 3D Voron 2.4 y Voron Trident, proporcionando una actualización sin problemas para mejorar tu experiencia de impresión.
Presenta:
- ARM Cortex-M7 STM32H723ZGT6: Un potente microcontrolador que garantiza un funcionamiento fluido y un procesamiento de alta velocidad para impresiones 3D intrincadas.
- Controladores TMC2160 integrados de 8: Disfruta de un control de motor paso a paso casi silencioso, mejorando la precisión de tus impresiones mientras minimizas el ruido.
- Disipador de calor integrado de metal completo: Ofrece un enfriamiento eficiente, previniendo el sobrecalentamiento y extendiendo la vida de tus componentes.
- Puertos JST duales con soporte CAN: Proporciona flexibilidad para conectar periféricos adicionales y expandir las capacidades de tu impresora.
- eFuse: Una característica de seguridad integrada que protege tu placa base de sobretensiones eléctricas, asegurando un rendimiento duradero.
- Fuente de alimentación para Raspberry Pi: Simplifica tu configuración al proporcionar energía dedicada, reduciendo el desorden de cables.
Perfecta para aficionados y profesionales por igual, la placa base BIGTREETECH Kraken es una actualización esencial para tus proyectos de impresión 3D. Con sus características robustas y diseño innovador, esta placa base no solo mejora el rendimiento, sino que también simplifica tu proceso de impresión, haciéndola ideal tanto para principiantes como para usuarios experimentados.
Respaldado por una garantía confiable, este producto asegura tranquilidad mientras exploras las posibilidades ilimitadas de la impresión 3D. No te pierdas esta actualización de vanguardia; ¡mejora tu impresora 3D hoy!
Por favor nota: Todo el equipo electrónico y mecánico, dispositivos y máquinas vendidos a países de la UE están certificados CE y cuentan con una garantía de dos años.